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Actividades En La Escuela Infantil: A Pintar

Actividades en la Escuela Infantil: A pintar

Las variedad de actividades en la Escuela Infantil son una constante implantada por las formadoras y el voluntariado de Nepal Sonríe. Claudia Salas, formadora durante tres meses en Bastipur nos narra una de esas actividades en la Escuela Infantil Haseko Indrene

“Hoy en la escuela hemos empezado a decorar lo que serán las futuras macetas donde plantaremos flores en el patio. Para reutilizar materiales vamos a usar distintas botellas de plástico así como también los cubos de pintura que sirvieron para pintar la segunda fase de la escuela.

Una vez acabado el almuerzo nos ponemos las batas de pintura y nos preparamos para empezar el taller. Dividid@s en dos grupos un@ a un@ van eligiendo el color que más les gusta y las maestras les llenan una botella con el color que han elegido. Cerramos las botellas y empieza el movimiento; la cuestión es hacer que la pintura se esparza por toda la superficie y cada un@ utiliza su técnica. Algun@s mueven la botella como si de una maraca se tratara, otr@s dan golpes en el suelo mientras cantan alguna canción, otr@s con mucha paciencia van observando como la pintura se desliza por el plástico y va cubriendo toda la botella. Las caras de los niños y las niñas no tienen precio. Expresiones de sorpresa y de concentración infinita, caras de felicidad y caras que expresan pensamientos que a much@s nos gustaría saber.

Poco a poco y cada un@ a su ritmo van acabando su botella y después se dirigen al patio donde el que quiere puede seguir pintando. Esta vez con pinceles cubrimos todos los cubos grandes de pintura, los que nos servirán de macetas para plantar algunas plantas más grandes o pequeños alborcitos que harán del patio de la escuela un espacio más acogedor. Aquí es donde empieza la fiesta; cada niño y cada niña tiene su forma particular de pintar, hay a quién le gusta más utilizar el pincel, otr@s prefieren las manos y hasta hay algún@s que decide que pintarse el cuerpo es mejor que pintar los cubos. Las maestras los observan y les acompañan ofreciéndoles el material necesario para que lleven a cabo su proyecto individual.

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Ahora ya está todo pintado y decorado; empieza el momento de limpiar y recoger. De repente nos damos cuenta del fallo que hemos cometido: hemos mezclado la pintura con cola para que se pegue bien al plástico pero no hemos pensado en que costaría mucho de limpiarla de las manos y del cuerpo. Nos reímos todas juntas al darnos cuenta de que toca ducharles, de que la actividad aún no ha llegado a su fin. Un@ a un@ van pasando por las manos de las maestras, estas con mucho cariño les limpian la pintura que les ha quedado incrustada en su cuerpo. Hay quién disfruta con la limpieza, a otr@s se les hace demasiado largo el proceso y prefieren seguir pintad@s. Entre ellos se ayudan, las mayores intentan limpiar las manos de los pequeños, los pequeños se dejan ayudar por los mayores. Les gusta tocar y experimentar con el agua, y les damos trapos para que puedan intentar quitarse la pintura ell@s sol@s.  Un@s más y otr@s menos pero conseguimos limpiarnos para poder ir a comer y a dormir un poco. Hoy la siesta es bienvenida, están tan cansad@s…

Cuando llegan las familias, las niñas y los niños les explican muy contentos lo que hemos hecho hoy. Les muestran las botellas y los cubos que están en el patio secándose, y también los restos de pintura que aún están en sus cuerpos. Las madres y los padres muestran su admiración hacia el trabajo artístico que han hecho sus hijas y sus hijos, comparten su felicidad y emoción, acogiendo sin ninguna muestra de enfado la ducha que les espera en casa.

Las maestras exhaustas y con la ropa pintada de colores recogen y guardan bien las obras de arte realizadas, para el próximo día seguir con el proyecto y poder plantar las flores y decorar el patio de la escuela con materiales realizados por las niñas y los niños.

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