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UNA PUERTA SE CIERRA Y OTRA SE ABRE

UNA PUERTA SE CIERRA Y OTRA SE ABRE

Nepal Sonríe es un proyecto en constante evolución, que crece con la experiencia que nos da el día a día. Porque nos importan los niños de Hetauda y cada vez conocemos mejor las necesidades de la zona y de los niños que en ella viven.

Durante 2014 tres miembros de Nepal Sonríe estuvieron 6 meses viviendo en Hetauda (entre junio y diciembre). En este periodo hemos conocido la realidad de los niños que viven en el área rural de Hetauda, Bashtipur la zona sur que rodea la ciudad, en la que viven muchas familias numerosas en situación de extrema pobreza, cuyos niños no están escolarizados y apenas tienen lo indispensable para llenar su estómago cada día.

Ante este panorama Nepal Sonríe ha decidido reorientar su proyecto, para poder ayudar a algunas de estas familias de Bashtipur y ello implica ciertos cambios.

Hemos hecho una valoración profunda de nuestro trabajo en Hetauda y hemos decidido que va a cesar nuestra colaboración con una de las Casas de Acogida en las que hasta ahora veníamos trabajando, la que conocemos como Bal Griha 2 (Casa de acogida en nepalí). Es una decisión muy meditada y lo hacemos porque creemos que nuestro trabajo allí ha concluido y porque sabemos que nuestros pequeños van a estar bien.

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Nos quedamos con cada sonrisa de esos niños y niñas y sobre todo con la satisfacción de que ahora tienen una casa en condiciones donde poder vivir. Además, la coordinadora o coordinador en terreno se encargará de hacer visitas periódicas a la Bal Griha para no perder contacto con la casa de acogida y asegurarse de que todos los niños y niñas están bien.

¿Cómo fueron los inicios de Nepal Sonríe colaborando con la Bal Griha 2?

En verano de 2013, miembros de Nepal Sonríe conocen la Casa y deciden visitarla en varias ocasiones e incluso enviar voluntarios para estudiar su forma de trabajar y ver si podemos comenzar una colaboración con ellos, se estudiaron las necesidades de la casa y se vio que la tarea prioritaria para conseguir  la mejora en la calidad de vida de los niños y niñas era finalizar la casa donde vivían.

La Bal Griha estaba prácticamente en los cimientos y las condiciones de vida de los niños y niñas dentro de la casa eran muy malas: estaban hacinados en una única habitación que era la única que tenía muros (por supuesto eran sólo ladrillos) y el resto de la vida tenían que hacerla en el exterior (no tenían ni baños, ni cocina, ni nada). Para ducharse utilizaban un pozo exterior y para cocinar, sus cuidadoras iban a la Casa de la dueña de la ONG local que estaba construyendo la Bal Griha. Por todo ello, Nepal Sonríe decidió ofrecer su colaboración para ayudar en la finalización de las obras de la Casa. La familia aceptó y fue en enero de 2014 cuando se comenzó a colaborar legalmente mediante contrato.

Pero Nepal Sonríe no quería que su colaboración fuera meramente económica, sino que nosotros nos implicamos de corazón con los niños a los que ayudamos; por eso no sólo se les enviaba una mensualidad fija para cubrir gastos de nutrición, higiene, sanidad, escolarización, pago de salarios de las trabajadoras, etc. sino que también se les enviaban voluntarios para ayudar a poner en marcha nuevas dinámicas que considerábamos positivas para la mejora de la calidad de vida de los niños y a la vez tener un seguimiento de cómo la actuación de Nepal Sonríe estaba siendo beneficiosa para los niños de la Casa.

Muchas han sido las actuaciones que han realizado los voluntarios y voluntarias, desde apoyo educativo y acompañamiento a la infancia, como trabajo en red con el colegio de los niños/as así como talleres de higiene y aseo personal entre otras.

El envío mensual de dinero se hace gracias a las aportaciones de socios, padrinos, donantes y parte de las aportaciones económicas de los voluntarios y voluntarias (que se reparten equitativamente entre las dos Casa en las que colaboramos).

Pero los ingresos de Nepal Sonríe no son tan altos como para poder costear a la vez los grandes gastos de construcción de la casa, por eso, Nepal Sonríe contactó con una Fundación Holandesa, consiguiendo que ésta enviase dinero de capital holandés para acabar la construcción de la Bal Griha. Entre las aportaciones económicas de Nepal Sonríe mensualmente y la cantidad que la Fundación Holandesa enviaba según la necesidad, hemos logrado inaugurar la casa en Febrero de este año. Un gran logro hecho realidad.

En el siguiente link podéis ver una noticia que hemos colgado en la web con un video con el recorrido de la Casa ya finalizada http://www.nepalsonrie.org/noticias/recorre-con-nosotros-y-nosotras-la-casa-de-acogida-2.html

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Resumen de la aportación económica a la Bal Griha 2 durante el año 2014

Además de la construcción de la Casa, como se ha venido comentando en el informe, Nepal Sonríe, ha enviado una cantidad de dinero mensual para el mantenimiento de la Casa y la mejora de la nutrición, sanidad, higiene  y educación de los niños. En el siguiente link podéis ver un resumen de nuestras aportaciones a la Casa durante el año 2014, firmado por Indira Neupane, la directora de la Casa de Acogida. Ya sabéis que uno de nuestros principios es el de la Transparencia y queremos que sepáis donde han ido a parar todas las aportaciones económicas.

El documento firmado por Indira está en inglés, pero os ponemos la versión en castellano sin firmar para que entendáis todos perfectamente el documento.

http://WDMyCloud.device1835373.wd2go.com:80/api/1.0/rest/dir_contents/NepalSonrie/Bal%20Griha%202/FIN%20COLABORACION/Finalizacion%20firmada%20por%20Indira%20Neupane?device_user_id=10940402&request_auth_code=550c265017c6a4b0adb17640063bda6a771357cc241f6679dc134a4f8845f3e1

 ¡¡¡ MUCHAS GRACIAS POR TODO VUESTRO APOYO !!!

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