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Cualquier viaje suele comenzar con una preparación exhaustiva, intentando evitar la menor pérdida de tiempo posible para así poder visitar todos los monumentos o museos que nos recomiendan en los blogs. Pero si viajas a Nepal, tu actuación seguramente sea completamente diferente y tu forma de disfrutar también. En Nepal, además de hacer el turismo ordinario al que estamos acostumbrados, es obligatorio disfrutar de otras experiencias  tales como puestas de sol y costumbres locales o simplemente disfrutar de su gente y su afable y hospitalario carácter. Para ayudarte a disfrutar de una experiencia más auténtica, vamos a recomendarte 10 cosas que hacer en Nepal que te dejarán un precioso recuerdo, aunque como ya decimos, lo mejor es dejarte llevar y hacer un turismo menos “normal”.

10 cosas que hacer en Nepal

  1. Contemplar las vistas nepalíes desde un rooftop: Nepal se caracteriza por sus múltiples terrazas situadas en el último piso de más de la mitad de los edificios. Puedes subir por la mañana con el amanecer, a media tarde a relajarte con tu libro preferido o por la noche para disfrutar de una cerveza mientras ves las luces que conforman la ciudad.
  2. Perderse por Katmandú: Lo ideal es poner rumbo a la plaza Durbar, sin mapas para así perderse por sus callejones, mercados locales, templos… y en general el caos que hace única la ciudad.
  3. Boudhanath: De entre todas las opciones que ofrece el valle de Katmandú, una de las más recomendables es la visita a la segunda estupa más grande de Asia. Una vez allí, dar tantas vueltas como puedas a su alrededor, en sentido horario, según marca su religión.
  4. Visitar el crematorio sobre el río Bagmati: En muchas guías se recomienda esta visita pero no se especifica la mejor hora a la que ir: durante el atardecer. En un primer momento puede parecer algo oscuro y hostil, pero tras su comprensión, se termina caracterizando por un lugar bonito y esperanzador a la vez.
  5. Participar en el caos nepalí: Una buena opción es buscar una ciudad del valle de Katmandú que visitar, no muy lejos de la capital. Con esa idea en mente, ir a la plaza Ratna y averiguar el modo en el que ir, ya sea en tempo o en autobús local.
  6. De ciudad en ciudad y tiro porque me toca: Sin importar si el autobús es local o turístico, no se debe perder la paciencia en los viajes de duración indeterminada. Lo que en un principio puede parecer un trayecto de 6 horas, se puede convertir fácilmente en uno de 10. Las múltiples paradas con contratiempos inesperados o los continuos baches propios de las carreteras, harán el viaje más dinámico y entretenido.
  7. Música en directo durante o después de la cena: Los nepalíes son gente muy divertida, por lo que una noche tranquila puede convertirse en unos pasos de baile (de cualquier género, desde música local hasta reggeaton) con nuevos amigos nepalíes.
  8. Oraciones tibetanas: Acudir a un templo a escuchar los murmuros y la música de los monjes te hará entrar en un ambiente más que envolvente.
  9. Volar sobre Pokhara: Esta tranquila ciudad en la que relajarse también muestra su faceta más aventurera. De todas las actividades que se ofrecen, el parapente es una de las más idóneas. Podrás contemplar unas preciosas vistas del Annapurna y del gran lago que caracteriza a esta ciudad.
  10. Y por supuesto, comer: Disfrutar de la comida local es una tarea obligatoria en el viaje a Nepal. La mayoría de las zonas turísticas tienen una oferta de gastronomía mundial, pero aseguramos que no te cansarás del dhal bat (power, 24 hours), comida típica newar, patatas con diferentes especias, jeris, té massala… Por lo que no es tan mala idea dejar de lado la comida de la que podemos disfrutar en cualquier restaurante internacional por unos cuantos días.

¡Esto es solo una parte de una gran experiencia que hemos  vivido! Lo interesante es que descubras el encanto de Nepal  a tu manera, dejándote llevar, disfrutando de su gente, ambiente, gastronomía y magia que lo caracteriza.

¡Nepal te enamorará!

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