Skip to content

En los primeros meses de 2019 Nepal está viviendo momentos de tensión  debido a ataques con bombas y explosiones que se han producido en muchas ciudades del país, hiriendo y acabando con la vida de decenas de personas. Los partidos comunistas UML (Marxista Leninista) y CPN-M (Maoísta), que conforman la actual coalición de Gobierno de Nepal, reprimen duramente las actividades del Partido Comunista de Nepal (CNP), cuyo objetivo entre otros es la revolución popular marxista.

El escaso interés mediático que la prensa internacional dedica al asunto, genera una falta de información general sobre estos acontecimientos, sus responsables y los riesgos que corren  las personas que viven en las zonas conflictivas. Por ello, preguntamos a nuestras trabajadoras locales que es lo que está ocurriendo y por qué.

El día a día en Haseko Indreni

En Bastipur, lugar donde Nepal Sonríe trabaja en diversos proyectos, en lugar del frenesí típico del amanecer, hoy reina el silencio. Las tiendas, los puestos de comida, los bares están cerrados. En la carretera principal, solo algún camión y algún otto circulan desahogados en los carriles donde, en un día normal, tendrían que esquivar coches, autobuses, motos, bicicletas, vacas y personas.
Hoy es 25 de junio de 2019, el CNP ha declarado otra huelga general, la segunda en un mes, que afecta a los transportes, los comercios y los servicios en todo el territorio nacional.

La directora de nuestra Escuela Infantil Haseko Indreni, Laxmi, ha decidido cerrar la escuela.
“Antes, Biplov no era tan violento. Declaraba huelga, pero la gente no siempre la respetaba… Pero ahora, está muy enfadado. La situación se hace más tensa y preferimos no correr ningún riesgo, así que avisaremos a las familias que hoy no lleven a sus bebés. No tenemos miedo, pero creemos que es mejor así” afirma sonriendo.
También las actividades de los proyectos Mahila y After School Project se han tenido que suspender.

El Partido Comunista de Nepal (CPN) fue fundado en noviembre 2014 y hoy en día está liderado por el secretario general Netra Bikram Chand, comúnmente conocido como Biplov. Sus líderes y muchos de sus miembros lucharon junto a los rebeldes maoístas en una  guerra civil que duró una década  y que concluyó en 2006 tras la firma del Acuerdo de Paz Integral. Posteriormente se separaron del grupo principal después de que este último decidiera disolver el Ejército Popular de Liberación como parte del acuerdo. A día de hoy, no está claro si el grupo ha formado su propio ejército, como lo hicieron los maoístas durante los días de la insurgencia.

En los últimos meses, con el objetivo de llamar la atención del gobierno para que tuviera en consideración sus peticiones, ha organizado varios ataques armados en la capital. Como consecuencia, en febrero de este año,  el actual gobierno dio el gran paso de descalificarlo como partido y etiquetarlo como una banda criminal. De conformidad con la decisión de prohibir la organización, el gobierno comenzó a capturar a los cuadros del CPN en todo el país. Tras la muerte de uno de ellos, el pasado mes de mayo, el grupo de Biplov intensificó la violencia provocando una serie de explosiones en Kathmandú y Hetauda, a escasos kilómetros de la aldea donde Nepal Sonríe y Haseko Indreni desarrollan sus proyectos.

Laxmi nos cuenta que el jueves pasado se produjo el asesinato de Paudel, un miembro del partido de Biplov en Sarlahi.
Según la policía, cuatro personas en dos motocicletas abrieron fuego contra el personal de seguridad cuando fueron detenidos en un punto de control. Las fuerzas de seguridad dispararon en represalia y el hombre fue asesinado.

Sin embargo,  muchos son los que opinan que Paudel fue asesinado después de su arresto.
Como represalia, el CPN ha declarado la huelga.

Y ahora, ¿qué?

No nos queda más que esperar a que las partes se abran al dialogo para que la situación se resuelva de la manera menos perjudicial posible para las comunidades de las zonas conflictivas. Desde Nepal Sonríe y Haseko Indreni  seguimos desarrollando nuestros proyectos, impulsando la mejora de la situación educativa de centenares de niñas en la zona de Bastipur y alrededores. Creemos en la educación como herramienta de cambio: por eso, más allá de los conflictos políticos que puedan generarse en esta área, aquí estamos para garantizar una educación inclusiva y de calidad, con el objetivo de contribuir al desarrollo integral de las comunidades que apoyamos.

En el aula de la escuela se respira una atmosfera tranquila y distendida, Laxmi cierra la puerta principal de la escuela y, despidiéndose, se encamina con las otras profes en dirección a sus casas.

Coordinadora y voluntarios decidimos trabajar desde casa.  En la azotea, el viento trae las primeras nubes del monzón.

Por Martina Zingari, coordinadora en terreno desde abril 2019

Volver arriba
Share This